Information

Golf es uno de los deportes sobre los que más se han estudiado los efectos del Método Pilates, tanto en la mecánica del swing como en la prevención de lesiones típicas. Nosotros creemos que Pilates puede complementar extraordinariamente el entrenamiento de un golfista básicamente porque en ambos deportes los principios del movimiento son fluidez con control, precisión con equilibrio e integración de diferentes fuerzas entre los distintos segmentos del cuerpo. Es evidente que rangos amplios de movimiento sin perjudicar las articulaciones con la cantidad de estabilidad justa para contrarrestarlo producen un swing notablemente más potente.

 

Aproximadamente el 60% de los golfistas amateur sufren lesiones durante la actividad (Horowitz 1999) y el 50% de profesionales están obligados a retirarse antes de tiempo por diversos problemas de salud producidos por el Golf (Metz 1999). Las lesiones de golf son generalmente producidas por el sobreesfuerzo, una pobre mecánica de swing o por golpear el suelo en este. Las lesiones típicas suelen ser en la zona lumbar de la espalda (36%), codos (32%), manos y muñecas (21,2%) y hombros (11%)

Por ejemplo, un correcto alineamiento de la columna es vital para un golfista ya que la columna rota y deshace la rotación entre 100 y 130 veces hacia un único lado durante un juego normal de 4 horas (Horowitz 1999). Es como hacer un crunch oblicuo hacia un lado de 100 a 130 veces con una carga de 8 veces el peso de tu cuerpo.

Por ello, los ejercicios de Pilates enfocados al alineamiento de miembro inferior, estabilidad del centro, movilidad distribuida de la columna, rotación y flexión del hombro, fuerza en mano, muñeca y antebrazo deben estar incluidos en un programa de acondicionamiento para golfistas. Es importante “desrotar” la columna, aprender a mantener la posición neutra de la pelvis en todas las posiciones, gestionar el peso del cuerpo y fortalecer la musculatura sin generar tensión o rigidez.